El impacto positivo de la IA en la energía: Tres formas en las que ya está marcando la diferencia

El panorama energético mundial está sometido a una inmensa presión. Según una reciente previsión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), se espera que la demanda mundial de electricidad crezca un 3,4% anual hasta 2026impulsada por la electrificación y la digitalización.

Mientras tanto, muchas de las redes de distribución de electricidad del mundo están envejeciendo y luchan por mantenerse al día, lo que exige importantes actualizaciones para satisfacer las demandas de energía actuales y futuras. A estudio reciente de la AIE concluye que el mundo debe añadir o sustituir 80 millones de km de redes para 2040, lo que equivale a todas las redes actuales, para cumplir los objetivos climáticos nacionales y apoyar la seguridad energética.

A medida que aumenta la demanda y las redes se tensan bajo el peso de la electrificación y las perturbaciones relacionadas con el clima, la cuestión no es si el cambio es necesario, sino con qué rapidez podemos hacer la transición.

La IA y el IoT están surgiendo como potentes aceleradores de esta transición energética. Ya no son experimentales, sino que están ayudando a las empresas a recortar los costes energéticos, aumentar la resistencia y reducir las emisiones de carbono, todo ello apoyando la continuidad del negocio.

He aquí tres formas en que la IA ya está transformando nuestra forma de generar, gestionar y consumir energía:

1. Renovables más inteligentes: De intermitentes a inteligentes

La IA está eliminando una de las mayores barreras para la adopción de las renovables: la imprevisibilidad. Analizando los datos meteorológicos, pronosticando la producción y organizando el almacenamiento, la IA ayuda a maximizar el uso de la energía solar y eólica.

Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), integrar la IA en la previsión de renovables puede aumentar la precisión de las previsiones hasta un 30reduciendo los costes de equilibrio y haciendo que las renovables sean más competitivas y fiables

Esta inteligencia también ayuda a los operadores de la red y a los comerciantes de energía a gestionar mejor el equilibrio entre la oferta y la demanda, reducir los recortes y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles de reserva. Por ejemplo, un operador energético de la lista Fortune Global 500 utilizó la IA para gestionar una amplia cartera de activos de energía renovable repartidos por varias zonas geográficas. Al conectar sistemas dispares y aplicar análisis predictivos, mejoraron la producción de energía, redujeron el tiempo de inactividad y agilizaron la participación en los mercados energéticos. El resultado: un rendimiento de la inversión estimado entre 8 y 10 veces, impulsado por la mejora del rendimiento de los activos, la eficiencia operativa y unas estrategias comerciales más inteligentes.

La IA no sólo permite aumentar las energías renovables, sino que las hace más inteligentes, baratas y fáciles de ampliar.

2. IA para la eficiencia energética a escala

Más allá de la generación, la IA está transformando cómo se consume la energía. Desde los hogares a los edificios comerciales, los controles basados en IA ayudan a optimizar la climatización, la iluminación y el uso de los equipos en tiempo real, reduciendo el derroche de energía y recortando los costes sin comprometer el confort ni el funcionamiento.

Minoristas, empresas de logística y fabricantes ya están viendo resultados. Una importante aseguradora europea redujo el consumo de energía un 36% en un mes, utilizando la IA para gestionar la energía en toda su cartera de propiedades.

Por su parte, un grupo inmobiliario comercial internacional -que gestiona edificios de uso mixto- redujo en un 16% el consumo de energía y recuperó la inversión en menos de cuatro meses.

3. Microrredes orquestadas por IA para la independencia energética

Las redes centrales ya no pueden garantizar una energía constante, sobre todo en condiciones meteorológicas extremas o periodos de máxima demanda. Las microrredes ofrecen a las organizaciones la posibilidad de integrar fuentes de energía distribuidas (como la solar y el almacenamiento en baterías), funcionar de forma autónoma y reducir la dependencia de la red central.

En Europa las microrredes han ayudado a aliviar la congestión de la red y mejorar la fiabilidad energética. Para las empresas, esto significa menos interrupciones, menores costes energéticos y una base más sólida para la sostenibilidad.

Una cadena europea de supermercados, que se enfrenta a una creciente congestión de la red, aprovecha Microgrid para orquestar la energía. Al orquestar inteligentemente la energía solar, el almacenamiento y las cargas flexibles, redujeron los costes energéticos, aumentaron las energías renovables in situ y garantizaron la continuidad operativa, incluso durante las perturbaciones eléctricas locales.

Un futuro energético más inteligente, impulsado por la IA y el IoT

A medida que se endurecen los objetivos climáticos, envejecen las infraestructuras y aumenta la demanda de energía, la IA ofrece algo poco frecuente: escalabilidad, velocidad y resultados tangibles. Ya está demostrando su eficacia en toda la cadena de valor, desde la estabilización de las energías renovables y el aumento de la eficiencia hasta la independencia de la red mediante microrredes inteligentes.

Pero la tecnología por sí sola no impulsará la transición energética. Lo que importa ahora es la ejecución y la urgencia. Los líderes de los sectores que consumen mucha energía deben ir más allá de los proyectos piloto e integrar activamente las soluciones basadas en la IA en las operaciones básicas. Los gobiernos y los reguladores también tienen un papel que desempeñar para acelerar las actualizaciones de la red digital e incentivar las infraestructuras inteligentes.

El panorama energético se está redibujando en tiempo real. Quienes adopten la IA como herramienta fundamental estarán mejor posicionados para cumplir los objetivos climáticos, mantener la resiliencia y crear valor a largo plazo.

Michael Ding es Director Ejecutivo Global de Univers